"¡Oh Régules!
Si la gloria coronó sus sienes en Cuautla, Tacámbaro,
Y tantos otros lugares, teatro de sus heróicas hazañas,
También el progreso coronó las sienes del inmortal
Que para descansar de las fatigas del campamento
Se dedicaba en la paz a seguir todos los pasos del moderno adelanto
Para influir en la prosperidad y grandeza de su patria adoptiva.
¡Oh Régules!
Dichosa nación aquella que cuenta entre sus hijos guerreros como el héroe de Cuautla y Tacámbaro, y ciudadanos honrados, progresistas y laboriosos, como el modesto Republicano Nicolás de Régules. "
Subteniente Luis Castro
"¡No has muerto!...
Los grandes hombres, los valientes, los héroes víven siempre,
Existen, son inmortales!
Tú fuíste un grande hombre, un valiente, un héroe;
La victoria fue tu egida, y la inmortalidad te nombra su hijo;
Por eso víves en la memoria de los hombres,
Por eso existes, porque General Nicolás de Régules tú eres inmortal.
Permitid, pues, que arranque esta hoja de laurel de mi alma,
Para ceñirla con la destorcida cuerda de mi pensamiento,
A esta corona, que hoy ofrecémos como un tributo de admiración a tu grandeza,
Valentía y heroicidad."
¡Oh Régules! impertérrito y valiente,
del gran partido defensor glorioso,
Mil ocasiones humilló su frente
A tus plantas el transfuga orgulloso.
Fue larga tu carrera, y en toda ella,
Mil cívicos laureles te ceñiste;
En la historia grande nombre existe
Y es imborrable tu explendente huella"
viernes, 12 de marzo de 2010
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